Había una vez una flor, una piedra, un cristal, una reina, un rey, un palacio,
un amante y su amada, en algún lugar, hace mucho, mucho tiempo, en una isla
en medio del océano, hace cinco mil años... De esa especie es el amor,
la flor mística del alma. Ese es el centro del sí mismo...( C.G. Jung )