Introducción al Cuestionario de Tipología
Psicológica de Myers& Brigss
por Horacio Ejilevich
Grimaldi
El Cuestionario de Myers Brigss, tiene el gran mérito de ser,
conjuntamente con el test proyectivo de Wartegg, muy bien desarrollado
por los uruguayos Viedma y D’alfonso, la primera y una de las pocas pruebas dentro del área de la
Psicometría, de extracción típicamente junguiana.
El
Indicador Myers Brigss, fue creado Por Isabel Myers y Catalina Briggs.
Es también
denominado, según sus siglas inglesas como: MBTI
Hasta aquí con la
presentación de esta prueba, que gracias a un convenio con la compañía israelí Human&metrics, por deferencia del Dr.
Simon Kerbel, hemos podido incluir en forma gratuita y con traducción al
español en nuestra web.
Sin embargo, es
importante conocer mas en profundidad las dimensiones que esta prueba explora.
De ahí el motivo de este trabajo.
Tal vez, antes de comenzar sería conveniente repetir una vez más la
frase de Jung, dicha en uno de sus reportajes con Richard Evans (conversaciones con Jung. Guadarrama Edit.1968)
"... Los tipos o la tipología psicológica es variable, no inmutable,
en última instancia es como un esqueleto al que hay que ponerle sangre y
carne"...C.G.Jung. op. cit.
En efecto, las dos
variables descubiertas por Jung: Introversión
y Extroversión, tienden a complementarse a lo largo de la vida como una
especie de Ying-Yang. Esta es la primera dicotomía enunciada por Isabel Myers .
La primera zizigia es entonces: Introversión
- extroversión.
Desgraciadamente el
lenguaje popular ha hecho uso y abuso de estos términos por lo cual es
saludable recordar su sentido original.
Por Extroversión se
entiende aquella particularidad de la Persona, que se encuentra orientada hacia
el Objeto ( refleja una mayor tendencia a las relaciones objetales en el
sentido Kleinniano ).
Existe en
consecuencia una especie de " Joy de vivre ", producida por la simple
satisfacción que produce el contacto con las relaciones objetales, la tendencia
es marcadamente " hacia el mundo exterior "(entendiendo éste como lo
objetal).
Como contrapartida,
la valorización del objeto es relativa y deja de ser tenida en cuenta cuando no
satisface las necesidades.
El extrovertido,
podría decirse, "utiliza ", en la mejor extensión de esta palabra al
mundo. Jamás debe entenderse que este tipo de personalidad es simple, porque se
cometería el pecado de simplificación. No solo no es sencilla sino puede
desarrollar una gran capacidad de atracción en los otros.
El polo opuesto y
complementario a la vez, es la
introversión.
En mis clases siempre suelo decir, y ahora también lo haré, que la
persona cuya variable introversión se encuentra muy desarrollada y en un lugar
predominante " mira al
mundo a través de unos lentes afectivos ", es decir a través de su
propia percepción interior .Obviamente se contacta con un mundo ideal, que
pocas veces tiene que ver con el concreto.
Mientras al extrovertido le interesa la opinión del mundo circundante y
necesita de ello, para constituir y re-alimentar su ego, el introvertido,
"sufre" este mundo que lo agobia con convenciones que, en el mejor de
los casos acepta.
Si acudiéramos a la
literatura, por ejemplo, podríamos decir que el extrovertido escribe para el público, ( como por ejemplo
Alejandro Dumas, Gastón Leroux, Arthur Conan Doyle, García Lorca, Italo Calvino
o Giovanni Guareschi, por citar algunos ), mientras que el introvertrido
escribe para él solo ( como por
ejemplo el Rioplatense Horacio Quiroga, nuestro Jorge Luis Borges, Mario Sábato
o Howard Phillips Lovecraft o Edgard Allan Poe, entre otros ), sin importarle
en lo mas mínimo el resultado de su obra y su ulterior repercusión.
El extrovertido
valora la utilidad del objeto.
Un encendedor es un
encendedor y sirve para dar fuego.
El introvertido
valora la cualidad afectiva e intangible de las cosas:
Éste encendedor fue
un regalo de mi padre cuando cumplí años, por ej.
Ya no es un
encendedor sino el encendedor. Es decir ha sido asimilado, catectizado
afectivamente por nuestro mundo interior
A lo largo de la
vida, resulta más fácil para el introvertido socializarse y volcarse mas hacia
la variable opuesta-complementaria que al extrovertido centrarse en un mundo
interior que pocas veces consideró.
En este punto, conviene apresurarse a decir que: No existe una tipología superior a otra, simplemente existen las
diferencias de las mismas.
Las que denominaré subvariables psicológicas: Sensación-Intuición-Razón y Percepción, son relativamente mas
fáciles de comprender.
En efecto:
La razón y la percepción
(denominadas racionales)
conforman una segunda zizigia y
nos indican cada una lo siguiente:
La percepción: nos
dice: " allí hay algo"... (Es un grave error descalificar por
simplista esta sub-variable, porque es precisamente la que nos contacta con la
realidad que nos rodea.
La razón: nos
lleva a deducir que es ese algo, responde a un proceso lógico-causal-deductivo.
Por ejemplo: si tiene cuatro patas, cola, y ladra, se tratará sin dudas de un
perro. Esta sub-variable a menudo tiende a confundirnos, pues todo aquello que
no se adapte a su lógica, tenderá a ser descartado. Sin embargo, bien
compensada, no solo es útil sino indispensable para nuestra estabilidad
psíquica.
Por el contrario las sub-variables: intuición y sensación, -tercera zizigia- denominadas "
irracionales", son de conceptualización un tanto mas difícil, en especial
la primera de ellas.
La sensación: nos dirá
que ese algo que la percepción " vio" y la razón "dedujo ",
nos gusta o no nos gusta. La
mayoría de las veces si haber hecho " contacto " previo con el objeto
en cuestión.
En cuanto a la Intuición,
es la de más difícil definición, porque en realidad la intuición no existe,
sino que es una cadena dialéctica lógico causal que se van auto decodificando,
pero que se inicia en las profundidades más obscuras de nuestro inconsciente,
por lo cual al acceder al plano conciente, no sabemos ni cómo ni porqué lo hizo.
Y sin embargo allí está.
Personalmente, prefiero agrupar las variables de una forma distinta a la
clásica.
Propongo hablar de los siguientes pares:
razón-intuición (puesto
que la intuición, como se dijo es un razonamiento inconciente).
Y sensación-percepción,
recordando el caso cínico que contaba Jung acerca de la joven que sentía tener
una víbora en su estómago y vivía en un prostíbulo sin saberlo.
En general el hiperdesarrollo de la sensación trae
implícita una retracción de la libido en el polo perceptual y viceversa. Sin
embargo, y de ahí que prefiera esta clasificación por mi elaborada, la senda
sensación percepción, es recorrida por la misma libido que puede depositarse en
un punto o en otro.
En los resultados
de la prueba, se incluyen los términos, bastante ambiguos, pero efectivos de:
poco, bastante o mucho, esto hace que uno pueda comprender fácilmente sin
estratificarse, como se va desarrollando su tipología psicológica.
Por último, sugiero
a quien quiera indagar algo más acerca de la tipología psicológica, la lectura
de nuestro Cuaderno de Pensamiento Junguiano número 3 y, la obra de C.G.Jung,
en sus dos tomos: los Tipos
psicológicos.
Algunas
pocas preguntas son deliberadamente de respuesta ambigua, el sentido de ello es
precisamente testear funciones como la intuición o la razón.
La
traducción, como se podrá apreciar en sus dos versiones es lo suficientemente
literal como para no desvirtuar los resultados de la prueba.
Y, como advertencia
reiterativa, sugiero considerar los resultados de forma relativa, como toda
prueba psicológica y de ninguna manera estática e inmutable en el tiempo.
Sirva
pues esta nota como introductoria al cuestionario de Myers&Brigss, por otra
parte por primera vez traducido al español y a nuestro alcance.