de Luisa M. Levinson.
Lilia Dapaz Strout (PH.D.)
La reactualización de motivos míticos o de
cuentos populares en la literatura actual es un hecho indiscutible. Comienzan
con situaciones de conflicto y se mueven hacia la restauración del orden y
resolución del problema originario. Aunque el héroe parece amenazado con el
fracaso, tiene éxito en su búsqueda y logra su deseo ya por la conservación de
su inocencia, ya por su fidelidad a la verdad a la que aspira. Luego de las
duras pruebas a las que se somete, experimenta el renacer espiritual prometido
al héroe trágico, que se expresa con el aumento del conocimiento de sí mismo.
Sin embargo, el lector que detecta el patrón oculto en un relato mítico puede
no notarlo en la obra literaria que ofrece la situación existencial del
personaje y su pasión (padecer) y accionar en un ambiente cultural
contemporáneo o no. Los temas míticos pueden reaparecer invertidos y la
inversión expresar el modo irónico del autor.
El tema de Orfeo y Eurídice desde su creación en la
mitología griega ha sido adaptado a la música, a la literatura y al cine
contemporáneo. El cantor de Tracia era el gran iniciado, a la vez poeta,
sacerdote, místico, chamán y filósofo. Su cristianización en el Siglo de Oro en
el auto sacramental "El divino Orfeo"
Inspirado en el mito de Orfeo y su descenso fallido al Hades para rescatar a
Eurídice, LA ISLA (en adelante LI)
Una manera realista de leer LI sería considerarlo un
manifiesto feminista porque ofrece una versión femenina del mito de Orfeo y la
búsqueda
Pero LI es más que una repetición del mito, con el que tiene varios puntos de
contacto. Ofrece una reinterpretación muy personal e inspirada que culmina en
un relato simbólico en el que Orfeo no es el héroe sino alguien con un nombre
tomado del mito: Euri por Eurídice, la esposa del poeta. En el mito, Orfeo
fracasa en el rescate por su precipitación de mirar a su mujer antes de salir
del Hades y es desmembrado por las ménades o bacantes. Sin duda el mito ha
recibido múltiples lecturas, en las que no podemos detenernos. En LI, que desde
una visión realista termina con la separación de los esposos, desde una visión
espiritual o mística termina con su unión. Una lectura literal de LI sugeriría
que repite el “fracaso” del mito cuando al final ocurre una lucha entre los
leprosos - que veneran a Euri como si les perteneciera - y Jorge, que quiere
sacarla de la isla (59-60). El estallido evoca el episodio fatal
A pesar de la apariencia, LI ofrece un final
feliz porque describe un proceso donde los actores del mito se han
transformado, por la magia del arte de LML, en arquetipos de la conciencia e
inconsciencia de un individuo único, que buscan y logran la unión para la
integración en una conciencia superior, representada por Euri, la única
protagonista, que se convierte en un ser indivisible e indestructible. La
narración despliega un proceso que ocurre en un espacio interior, la psique de
Euri, dividida al comienzo en un estado de duelo entre su consciente e
inconsciente. Euri, una nueva Orfeo, emprende el camino mítico del héroe,
dentro de sí misma, matizado con imágenes, visiones y movimientos que vienen de
la alquimia y del chamanismo implícito en el despedazamiento original en el
mito.
En el patrón del nacimiento del héroe, él
mismo es sujeto y objeto de la búsqueda, así como el dragón al que debe
eliminar: el héroe debe vencerse a sí mismo, de ahí su división o
desdoblamiento. En el transcurso del viaje se transforma y se convierte en
héroe, luego de las pruebas que sufre.3 Euri empieza con una etapa de depresión
y melancolía (la “nigredo” del opus) por la muerte de su padre (relacionado con
el principio de la conciencia) a lo que se suma el descubrimiento de su
terrible enfermedad, que la arroja doblemente en un estado de orfandad. La
lepra y la orfandad se asocian en el lenguaje de la alquimia, siendo la lepra o
“verdigris” el mal de la piedra o “lapis,” a la que también se le llama
huérfana.4 La raíz sánscrita e indoeuropea orf- parece significar quedarse solo
y la soledad significa quedarse huérfano. Orfeo se quedó solo y su desolación
ocurre tras la doble pérdida de su esposa. Este rodeo etimológico señala un
parecido entre Euri y Orfeo.
En LI el esposo se llama Jorge,5 alusión a San Jorge, vencedor del dragón o
serpiente, “el vehículo del mal” (46) en LI. En el mito, Eurídice muere por la
mordedura de la serpiente en el talón cuando jugaba con las ninfas el día de su
boda. En LI, la lepra se asocia a la mordedura del papagayo en el anular de la
mano izquierda.6
LML es una creadora con una visión mística.
Los no iniciados en esta línea de interpretación quizás no perciban ni acepten
el nivel espiritual del cuento. Ese lector verá la asociación con el mito de
Orfeo sin relación con el orfismo, una de las religiones mistéricas preocupada
con la redención, la inmortalidad del alma, la resurrección y el renacimiento.7
El desafío mayor es cómo leer LI más allá de lo literal. Como texto espiritual
puede analizarse de varios modos: a) en relación al chamanismo - emparentado
con el orfismo y la alquimia- b) según la iniciación del héroe - aquí una
mujer- tratado por Eliade, Campbell y otros.8 Esos estudios son esenciales,
pero privilegiamos una lectura a
Estos enfoques - esotéricos para intérpretes
tradicionales - sugieren la identificación de LML con su personaje y la
irrupción de imágenes arquetípicas durante un proceso creativo inspirado,
involucrado en una tarea que muestra la riqueza de su mundo interior. Creemos
que LML durante la escritura -hablando estrictamente desde la psicología
profunda de Jung- vivenció una experiencia del inconsciente colectivo y una
apropiación personal del mito que le permitió el contacto repentino y directo
con contenidos de su propia psique que se le revelaron con imágenes eidéticas,
que proyectó en la página escrita como en un espejo o pantalla. La autora se
muestra, a través de Euri, no sólo como visionaria, -alguien que ve o
pre/siente o anticipa más de lo normal- sino también como inspirada, abierta
hacia una esfera superior, trascendente. Con capacidad “de desdoblarse” (48)
Euri pasa sin dificultad de la realidad cotidiana a otra dimensión mayor,
extática, presa de un entusiasmo divino, un estado de posesión, de furor
poético, una manía que explota con imágenes de estar fuera de sí (61-62).
La alusión al parecido entre Euri y la Sybilla Cumanna por el grabado en el
living de su casa (47) es pertinente si evocamos la "theia mania," la
locura divina que Virgilio atribuye a la pitonisa en el Libro VI de LA ENEIDA
(6:42 y 6:100 y siguientes) en la entrada al infierno en la gigantesca gruta de
Cumas, donde se dice de la Sibila: "súbitamente se demuda su rostro,
cambia de color, flotan en lo alto sus cabellos, con fuerza jadea su pecho,
enfurecido se hincha su corazón, crece y crece hacia lo alto, ninguna palabra
más pronunciada, está alentada por el dios que se acerca...."9 Estas
líneas de LA ENEIDA ayudan a entender la comparación aludida arriba y el porqué
del estado
Hacia el final, en un punto crucial hay un momento clave:
" Euri y Jorge, estaban apretados por la comparsa, empobrecidos, eran la
isla mientras los otros se hinchaban, se erguían, enormes camalotes que se
habían bebido el río" (60). La transformación de los otros -víctimas de la
fealdad del deformante mal- en camalotes,
La cita donde se alude a Euri y Jorge como “la isla” (60) sugiere la necesidad
de explorar el título del cuento, que es algo más que un espacio geográfico12.
A veces se describe la personalidad como una isla que refleja que alguna vez
fue parte de un continente, que ahora está aislada en el frío y oscuro océano.
En la mitología, la isla lejana es la proyección del paraíso perdido y a veces
el inconsciente desconectado del consciente. De ahí su comparación en LI con el
infierno (55, 58). Pero también es centro espiritual primordial, un “temenos”
lugar sagrado, santuario y refugio (“misticismo” 55).
Las repetidas alusiones a confinamiento y encierro –siendo la isla un lugar de
“(a ) isla ( miento)” paradigmático- sugieren un espacio interior, la psique de
Euri, donde se dramatiza de modo visionario la integración de un elemento del
inconsciente colectivo, el “animus”13 personificado por Jorge, para la
expansión de la conciencia y la llegada a una realización superior, un renacimiento,
la culminación de una iniciación a una nueva vida. Como “animus” Jorge reside
en el interior
LI testimonia un proceso de transformación, la
individuación de Jung, que implica la asimilación de elementos del inconsciente
colectivo para la recreación del iniciado. La desaparición final de Jorge al
abandonar la isla sugiere el éxito del proceso. Asociado con el papagayo que
también desaparece, su función es a la vez positiva y negativa, pertenece al
área de la sombra, al inconsciente que se ilumina con la llegada
La posibilidad de analizar LI desde varios enfoques
resulta de su carácter visionario y gran riqueza simbólica. En "Psicología
y literatura" 14 Jung distingue entre los modos psicológico y visionario
de la creación artística. Sostiene que hay un arte que expresa la superficie
consciente de la experiencia, y otro conectado con patrones primordiales -
arquetipos del inconsciente colectivo- parecido a los sueños. Jung afirma que
la distinción entre mente y cuerpo es artificial.15 Si el hombre moderno está
en busca
Jung llama visionario al que se gesta en las zonas más profundas del ser. LI se
ajusta a esta definición. Por ser arte visionario, un modo de penetrar en sus
secretos es el análisis de los símbolos y usamos arquetípico o primordial para
contenidos enraizados en el inconsciente colectivo que pertenecen a la
experiencia primigenia del hombre según lo registra el mito. Así, el
significado profundo se conecta con el trasfondo abismal del sin/tiempo donde
el sueño personal o la obra de arte se fusiona con el mito colectivo.
En la reescritura del mito de Orfeo en LI hallamos el más logrado retrato
En LI se mencionan personajes provenientes del
mito,
En LI no se menciona a Asclepios o Esculapio, dios griego de la medicina, pero
sí al ciego Serapio, nombre afín a terapia, que remite a un dios sanador,
Serapis, la contraparte de Asclepios, venerado en Delos. Como Asclepios, era
una divinidad ctónica que lo asimila a Hades/Plutón, dios de los muertos. Por
la oscuridad de su ceguera (como Borges al que se cita) su presencia acentúa la
relación de la isla con el Hades. A su vez, la asociación tácita de Serapio y
Osiris y la referencia a Euri, como “la mujer blanca” (49) la vincula con Isis,
esposa de Osiris, una diosa blanca.17 Otro personaje vinculado con sanadores es
Avelino (49) que en el sorteo a la llegada de Euri, sería el primero en
saludarla, bienvenida que se pospone para no asustarla. Alude a un santo napolitano
asociado con conversiones, milagros y curaciones. Avelino es el que la sujeta e
inmoviliza cuando está por huir con Jorge y éste lo golpea y doblega hasta caer
boca abajo en el barro (61). En esa escena, alguien grita sangre y Jorge
dispara su revólver.
En ese instante en que se conjugan el barro, el rojo (de la sangre) y el fuego
(del disparo) Euri comprende que no puede abandonar a los leprosos que beben
sus palabras como si fueran un bálsamo curador, y vive un cambio radical, como
si un terremoto18 hubiera ocurrido dentro de sí. Se une a los leprosos en
contra de Jorge, le grita que se vaya y como todos le tira barro, y un puñado
lanzado por ella, lo golpea en el pecho19. Este final violento para evitar su
fuga con
Poco después puede ver claro, el estado de furor y de éxtasis, del estar fuera
de sí, ha concluido. El constante juego de desorden y armonía, de enfermedad y
salud, son pasos que la llevan
Jung subraya el carácter colectivo del escritor y afirma que cuando una
situación arquetípica ocurre, no somos más individuos sino la raza. El que
habla en imágenes primordiales habla con miles de voces.20 La enfermedad,
metafórica21 la forzó al confinamiento, a iniciar una etapa de pruebas en una
estación en el infierno: el leprosario en la isla, escenario
El descubrimiento de las manchas rosadas coincide con la muerte del padre y
marca una crisis psicológica. Debe verse menos como un síntoma clínico que
LI ofrece la evolución de un proceso de curación dentro
Aparecen imágenes demoníacas de descenso: a) enfermedades (lepra, ceguera), b)
animales: víbora, buitres y el papagayo, asociado al loro ( y por el contexto a
la serpiente) y c) ciertos objetos como pinturas ( el grabado de la Sybilla que
vive en una caverna), el reloj y el espejo (53) consideradas infernales en
ficciones de descenso por N.Frye .24 La asociación Euri/ Sibylla remite al
estado de posesión por el dios o fuerza bajo los que la vidente, pitia o
pitonisa actúa. Euri, comparada con una sombra (47) hace el viaje de la muerte
y abundan referencias a regiones infernales. El opus que empezó con depresión y
melancolía termina con imágenes propias del chamanismo y la alquimia.
LI es una “psychogonia,”25, un proceso
El alejamiento de Euri equivale a la "separatio" de los alquimistas.
En la literatura latina la única mujer que emprende ese viaje es Psique, la
novia de Eros, perseguida por la madre del novio, Venus, en “El asno de oro” de
Apuleyo. Psique es alma, de modo que en LI podemos hablar del viaje del alma
desde el paraíso de la inconsciencia (“Barrio Parque” 45) para la integración
del inconsciente con el consciente (el logro de la piedra u oro filosofal en la
alquimia). Euri está muy cerca de “auri” genitivo de aurum, oro y de aurora, el
amanecer de un nuevo día.
Euri, la piedra enferma, desde que el cuento empieza, parece arrojada en una
situación de duelo, sometida a un proceso de cambio a través del padecimiento.
El siete,26 asociado al regalo de Jorge del papagayo siete años atrás ( 45 ), y
a la
Desde que LI empieza, aparecen signos del descenso, una pérdida de estatus o
prestigio, una disolución del cuerpo marcada por el mal, la mutilación ritual
con la que inicia su viaje iniciatorio. Cuando Jorge aparece en la isla, su
experiencia difiere de
Los ecos del material órfico envuelven el texto en una atmósfera fantasmal y
ultramundana y sugiere una versión moderna y secular del descenso a un más allá,
el leprosario en la isla donde Euri renace a una nueva vida con la
incorporación de elementos desconocidos de su ser, que a nivel realista
aparecen como leprosos apartados de la vista. La resolución del conflicto entre
el cuerpo y el espíritu se expresa con la sanación de Euri.
Con fina premonición, se anunció el nacimiento a una nueva vida cuando en una
de las lecturas, alguien dijo: “¡La niña Euri!; ¡ahora da vuelta la página! …
¡En el dedo lleva un anillo como una estrella!” (55). Comprado en la cuna del
Renacimiento, colocado en el mismo dedo donde sufrió la herida, se ha cerrado
el círculo abierto por el papagayo/Jorge.
Una nueva página empieza para Euri: la comunión con el otro.
Ya no estará más sola. “el milagro” que los leprosos esperaban ha ocurrido
(“seguramente esperaban un milagro” 55). Por su entrega a la “misión” ha
florecido en ella un nuevo ser, integrado. El anillo de oro “de compromiso” (
45 ),27 símbolo de totalidad y del
NOTAS
1. “La isla” en Levinson, El
estigma (45-62).
2. Como trampero, el papagayo crea problemas.
Podría imaginarse como la serpiente
emplumada de D. H. Lawrence. Hay un ofidio venenoso en Ecuador llamado
papagayo. Detrás del trampero está Hermes/Mercurio que enloquecía a los
alquimistas. Hermes
3. Por ser la iniciación de una mujer, usamos
la héroe y no “heroína” porque ésta tiene un rol secundario y acompaña al varón
protagonista en el papel del héroe.
4. En la alquimia, la piedra o lapis recibe el
nombre
5. Jorge, es un homenaje a
6. La mano se asocia con la relación y
comunicación con los otros. Un daño en la mano es una caída en el aislamiento,
la incomunicación, un retiro dentro de sí mismo. La mordedura cae en el
7. S. Angus, The
Mystery-Religions.
Ver Orphism
(107, 152).
8. Para el héroe, entre otros, Campbell, The
Hero; Eliade, Rites, The Mysteries.
9. Pieper, Entusiasmo (86, 87). Allí las
líneas de la Sibila en La Eneida VI.
10. Eliade, El chamanismo. Todo el libro ha
sido esencial.
11. Las flores poseen una configuración de
mandala (compárese con "La
12. Chevalier et
Gheerbrant, Dictionnaire, Ile (50-51), vol.3.
13. El animus, asociado con el aire, es el
componente masculino en la mujer que reside en su interior. Es un arquetipo del
inconsciente colectivo. Jung, Man (189-195). Puede ser positivo y un puente
hacia el sí mismo. Jorge compra el anillo en Ponte Vecchio (45).
14. Jung, “Psychology
and Literature” en Modern Man (52-72).
15. Jung, “A
Psychological Theory of Types” en Modern Man (74).
16. Paracelso es el seudónimo de un médico y
alquimista suizo (1493-1541) que meditó sobre el enorme poder de la
imaginación.
17. La blancura es ambigua según Graves, The
White (432), donde blanco alude tanto a la pureza como a la lepra y la muerte.
18. El terremoto
19. El barro remite a la creación bíblica de
Adán. Euri ha regresado a los orígenes, la materia primordial con la que el
hombre fue moldeado. Ha llegado al paroxismo del estar fuera de sí. Uniéndose a
los leprosos le arroja barro a Jorge en el pecho, sede de las funciones
mentales y afectivas. Con ese barro ¿lo incorporará mágicamente a su ser, le
dará vida y serán alma inmortal e indivisible?
20. Jung, “On the Relation
of Analytical Psychology to Poetry” en Critical Theory (818).
21. Sontag, Illness (57-58) afirma que en la
Edad Media la lepra era emblema de corrupción, decadencia, infección, anomia y
debilidad.
22. Para los alquimistas la sangre es
sustancia redentora, la más alta y sutil para obtener el estado espiritual
superior de la conjunción. Raff, Jung (197).
23. La sangre sugiere rojo, el color con el
que culmina el opus, la rubedo. Se asocia con emociones, el amor, la furia. En
esta etapa ocurre un conflicto violento donde las partes parecieran querer
destruirse pero lleva gradualmente a una disminución
24. Frye, The Secular ( 97-126)
25. Grinnell, Alchemy (92, 118, 144) da esa
definición del término.
26. El siete es muy complejo, señala un ciclo
completo, es número sagrado. Julien, Le Dictionnaire (361-65).
27. El anillo es “el sí mismo”, centro del
alma, símbolo de totalidad, simetría y perfectamente equilibrado. Además es de
oro.
28. El brillo del anillo, como una estrella,
alude a la idea del alma como un centelleo, una chispa, idea que viene del
místico Eckhart. Anuncia el nacimiento de una gran personalidad. Jung trata el
tema de la scintilla en la alquimia en Mysterium (48, 304, 491). Al anillo de
compromiso que lleva una joya o brillante se le llama cintillo.
29. Hay un famoso juego de palabras entre
iniciación y morir en Plutarco, (De anima, fragm.6) donde la palabra para
morir, teleutao es semejante a theleisthai, iniciación. Eliade, en The Two (67)
incluye una cita que expresa que la unificación y el acto de devenir lo que uno
es, al mismo tiempo significa una muerte, un renacimiento y un casamiento. La
paradoja se da con el alejamiento aparente de Jorge, pues todo sugiere su unión
con Euri.
OBRAS CITADAS
Angus, S. The Mystery Religions. A Study in the Religious Background of
Early Christianity.
New York:
Dover, 1975.
Biederman, Hans Diccionario de símbolos. Barcelona: Paidós, 1989.
Campbell, Joseph The Hero with a
Thousand Faces.
Cirlot, Juan E. Dictionary of Symbols.
Chevalier, Jean et Dictionnaire
des Symboles. París: Seghers, 1974.
Gheerbrant, Alain
Eliade, Mircea El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis.
México:
Fondo de Cultura Económica, 1976
Rites and Symbols of Initiation. The
Mysteries of Birth and
Rebirth.
The Two and the One.
Frye, Northrop The Secular
Scripture: A Study of the Structure of Romance.
Grinnell, Robert Alchemy in a
Modern Woman. A Study in the
Contrasexual Archetype.
Julien, Nadia Le Dictionnaire des Symbols. Belgique: Marabout, 1993.
Jung, Carl G., et al. Man and His
Symbols.
Jung, Carl G. Mysterium
Conjunctionis: An Inquiry into the Separation
and Synthesis of Psychic Opposites in Alchemy.
Princeton:
“Psychology and Literature”
Modern Man in Search of a
Soul.
“A Psychological Theory of Types”, Modern Man in
Search of a Soul.
“On the Relation of Analytical
Psychology to Poetry,”
Critical Theory since Plato.
New
York: Harcourt, 1971.
Levinson, Luisa Mercedes El estigma del tiempo. Barcelona: Seix Barral, 1976.
Pieper, Josef El entusiasmo y delirio divino.
Sobre el diálogo
platónico
Fedro.
Radin, Paul The Trickster. A Study in American Indian Mythology.
Raff, Jeffrey Jung and the
Alchemical Imagination.
Sontag, Susan Illness as
Metaphor.
New York: Vintage,
1979.
Tibon, Gutierre Diccionario de nombres propios.
México: Uteha, 1956.
Von Franz, Marie-Louise
Individuation in Fairy Tales.
Sobre los sueños y la muerte. Barcelona: Kairós, 1990.